sábado, 6 de septiembre de 2025

Una de mi abuelito Ramón...

 Cuando yo era peque siempre que podía me iba unos días al pueblo con mis Abuelitos Ramón y Maximina, nos trataban como a Reinas y Reyes a todos los que íbamos y nos lo pasábamos allí bomba con las cosas de las peleas de niñas que mi abuelo Ramón no siempre supo llevar bien... Yo pasaba más tiempo que mis primos con ellos, y tenía un vínculo muy fuerte con ambos de mis abuelos de siempre... Una vez, mi abuelo me quería llevar en bizi a un melonar, imagino que para cogeer unos melones..., le dezían a él sus amigos que se pasara por tal o cual melonar no sé si con permiso o sin permiso, yo creo que con permiso, aunque en ese pueblo se habla más bien poko...

Cogimos la bizi, mi abuelito me montó atrás, en la parte de atrás de su bizi, y me advirtió varias vezes de que tuviera cuidado de no meter los pies ni las piernas por los radios de la rueda trasera de la bizi, que llevaba él a golpe de pedalada, él nunca tuvo coche..., ellos nunca tuvieron coche, eran pobres, aunque tenían una casa bien grande y bien lustrosa con de todo en Tomelloso, el pueblo...

Allá que te íbamos los dos a por los melones, y torpe de mí, que era pequeña aún, tendría unos seis o siete años, que se conoze que estaba tan agustito y tan cómoda ahí sentada en mi trono de niña pequeña con mi abuelo pedalea que te pedalea, que me relaje se conoze baje las piernas sin darme cuenta,y pies y parte baja de una pierna a los radios... Y... hostión! La bizi al suelo con los dos por tierra....

Y mi abuelo hecho un magdaleno, porque yo me había hecho una herida... Y el pobre desconsolado, llorando yo creo... Y paso un coche, que me llevó al médico a que me vieran... Todo estaba bien, mi abuelo llegó después con la bizi... Y sabéis qué, nadie le pregunto tal vez a él que cómo estaba, espero que el señor conductor del coche que me llevo al ambulatorio de urgncias se preocupara por él... Porque en el trono de los niños, esos locos y dejados bajitos, a menudo los padres y abuelos no cuentan, y sufren sus desgrazias en soledad... Ojalá pudiera preguntarle a mi abuelo ahora que soy mayor que sí él se hirió o se hizo mucho daño al caer...., había sido atropellado por un autobús antes, era pensionista desde entonzes, obrero de la construccón... Espero que los médikos le mirasen también a él... Pobre hombre, POBRE HUERTAS, POBRE MISERIA... USABA LOS CALZETINES SINTÉTICOS PARA AHORRAR DINERO, Y NO TUVIERON TELÉFONO HASTA BASTANTE TARDE POR NO GASTAR EN LA LÍNEA TELEFÓRNICA. Algún día, espero encontrármelos felizes y con sus uvas y melones, sentaditos descansando en el Cielo.

Luego mi abuelito, le llevo como agradezimiento al señor del coche que nos había salvado en las vinas, unos melones, seguro de los mejores que tenía en casa, 

Las historias de os abuelos...

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